"Dónde está
la luz
de mi vida, no,
no podré superar haber sido feliz"
"En la playa de los muertos", Francisco Nixon
Se ducha con la luz apagada, en penumbra, sólo la delicada claridad que atraviesa el pavés abate la oscuridad. Siquiera se mira en el espejo. Se intuye, pero no quiere batirse en duelo con la imagen que escupirá el resquebrajado vidrio. Hace ya tanto que no se mira a los ojos. ¿Se reconocería? Huye del dormitorio. No soportaría que la luz del día le recordara…
Son las 12:21. Un café sabor a naftalina, una mirada vacía y un grito ahogado. Sale a la calle. Camina deprisa y esquiva las miradas y los tímidos saludos de algunos (des)conocidos. Misántropo, eso es, ya cumplió con su anhelo. Sin embargo, nunca pensó que el sueño sería tan amargo. Sigue caminando. El frío sacude sus huesos. No está seguro, pero la calle huele a febrero, el viento sabe a febrero y no puede evitar recordar…
Sí, no hay duda, febrero ya está aquí. Los recuerdos le inundan y casi se le escapan las lágrimas. Hoy es el día….A toda prisa improvisa una lista de la compra: gambas, tostaditas, un poco de foie, una botella de Mateus Rose, fresones y chocolate negro para fundir. Regresa a casa. Se afeita (en penumbra) y fuma marihuana sin parar hasta que se duerme.
Despierta azorado, envuelto en sudor y con la boca seca. Bebe zumo de melocotón caducado pero que le sabe a ambrosía. Son las 18:18. ¿Ha dormido seis horas? Otra ducha rápida (en penumbra). No se pone colonia. Ella le dijo un día que le gustaba su olor corporal, su sudor -las feromonas, pensó él entonces-. Nada de colonia, pues. Sí, hoy es el día.
Se acerca al comedor y prepara la mesa como ella le enseñó: mantel lila, copas de vino y unas velas que huelen a vainilla. Asa las gambas (un poco de sal y un chorrito de aceite), prepara las tostadas y de fondo Dark Side Of The Moon de Pink Floyd. Ha vuelto a sudar. Otra ducha rápida (en penumbra).
Esta noche es especial, hoy hace 30 años de su primer beso. Se viste para la ocasión: pantalón de tela y una camiseta negra que ella le regaló en Formentera hace tantos veranos. Nunca ha sido guapo, pero esta noche quiere estar impecable. Regresa a la mesa, mientras tararea canciones de tiempos perdidos. Todo está preparado, a ella le gustará, seguro. Se sienta, sirve el vino y de repente la estancia palidece. Mira a su alrededor, y sólo ahora parece darse cuenta. Está solo. Intenta aferrarse torpemente a unos recuerdos que de viejos, ya se le han oxidado. Pero es inútil. La Dama fue cruel. Vino de visita hace tantos años.
P.D: la tristeza no es infinita, es eviterna.
Cómo pesan las horas cunado no tienen sentido.Me conmueve ese afán del protagonista por deshacerse de la tristeza, viscosa, con tanta ducha, para recibirla alegre, como antes. Y me rompe que no pueda conseguirlo.
ResponderEliminarUn beso
if
If, el tiempo siempre caprichoso con su interminable goteo de horas, minutos y segundos. A veces todo va despacio y de repente..
ResponderEliminarBesets
Yo
va despacio y de repente
ResponderEliminarsí
¡Canasta!
besos
if