"Y me busco en la memoria el rincón donde perdí la razón
y la encuentro donde se me perdió (fue) cuando dijiste que no.
Hice un barquito de papel para irte a ver
se hundió por culpa del rocío"
(Robe Iniesta)
Miguel aceptó con muchas reticencias la invitación de Luis para ver juntos el fútbol en casa de éste. "Dos tíos que quedan a solas para ver el fútbol lo que quieren en realidad es tirarse el uno al otro. Y oye Luis, mal que te pese, sigo siendo heterosexual", dijo Miguel.
"Buf, Miguel, ya estamos otra vez con tus teorías de barra de bar. Quiero estar a nuestra bola y paso de estar en un bar sin poder fumar, con gente del Valencia cerca", replicó Luis. "Además prometo usar vaselina", lanzó de forma ladina mientras movía la lengua de izquierda a derecha.
"Qué te den por…Bueno, paso a las 21h por tu casa. Pedimos unas pizzas y nos ponemos a cotillear las fotos de Laura en el Facebook antes del partido", sentenció Miguel.
Miguel llegó puntual a casa de Luis, con su vieja camiseta de El Señor de Los Anillos y una mochila raída llena de apuntes de álgebra y de recortes de revistas.
"Luis, mira lo que acabo de leer en esta revista. Hablan de un extraño síndrome llamado POIS o síndrome post-orgásmico. Lo han descubierto un grupo de doctores holandeses. El síndrome hace que se contraiga una especie de gripe al eyacular. Ahora entiendo porque siempre estás enfermo…y eso que no tienes novia", recitó Miguel de carrerilla (se notaba que lo había ensayado).
"Qué ocurrente eres. Tienes mucho tiempo libre ¿eh?", dijo Luis con un cierto mohín.
"Tengo mis momentos, pero te juro que mi verdadero sueño es ser un millonario, pero no un millonario más, sino un jodido millonario excéntrico. Haría una OPA hostil para hacerme con el control de la RAE", apostilló Miguel.
"¿La RAE?"
"Sí, la RAE, la Real Academia de la Lengua. Sentarme en una de esas mesas de roble rojizo y ordenar cambios en el lenguaje mientras todos los académicos me miran con el rostro desencajado. Ellos le quitan el acento a 'guion' ¿no? Pues yo, me encargaré de eliminar la palabra Hola. A partir de mi primer día de mandato el saludo habitual pasaría a ser Mangueras Rotas. Por ejemplo, en una discoteca en lugar de decir 'Hola, me llamo Miguel' diría 'Mangueras Rotas, me llamo Miguel'. Sería tan épico como cuando Aragorn besa a Arwen".
"Bufff", suspiró Luis.
"Y la palabra profecía sería obligatoria en cada frase. Daría igual el orden. Por ejemplo, nadie podría decir: '¿Me puedes dar un bocata de calamares?'. Tendría que decir 'Profecía, ¿me puedes dar un bocata de calamares?' o '¿Me puedes un bocata de profecía, calamares?'"
La TV interrumpió de fondo: "Gol del Schalke, ha marcado Raúl"
"¿Nos besamos ahora o después?", contraatacó Luis con astucia.
"Qué cabrón. Como dijo Hartman, tú chuparías hasta una pelota de golf metida dentro de una manguera"
Proofecias mangueras rotas! Llamp de llamp! No em barrufa! No inventes mas que vamos pa tras! Jodido enfermo!
ResponderEliminar¡¡¡Me chifla!!!
ResponderEliminarEnorme.
Diletante=sonajero.
"Mangueras rotas"= contraseña de la T.I.A
ser académico de la RAE= misión imposible.
Y sí, sé que en el fondo te mola Tom Cruise.
hale!
la chica q recibía cartas en portales q no eran los suyos,